sábado, 22 de noviembre de 2008

Hace diecisiete años...

Qué lejanos son los intereses que podían motivarme en el pasado; ahora son tan ajenos los sentimientos que despertaron una noche de incipiente invierno, que este invierno aún más cruel los ha encontrado en el letargo. ¿Para qué vivir de los recuerdos?, ¿dónde se desenchufa la memoria?, al fin que recordar una fecha solo me recalca lo que se ha perdido. Cómo me gustaría saber a dónde se fue la candidez de actuar por impulsos, ignorando la razón; entender cómo se detiene el tedio de la rutina; adivinar cuándo el cansancio detendrá las interminables vueltas al espiral de este vínculo.