miércoles, 27 de enero de 2010

Tengo miedo...

Seguramente que a los sapitos de la noche, conste que a los sapitos... no a las ranas, si no ¡estaría jodida!

Los sapitos de la noche no se esconden en la almohada... las ranas prefieren las sábanas, lo tengo comprobado. Hay una instalada en mi cama desde hace algún tiempo que endulza mis noches y me susurra fantasías.

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