lunes, 25 de abril de 2011

Transacciones

Yo sí sé quién me robó el mes de abril.
Además de llevarse mis días, cargó con mi ojo derecho y con los últimos bríos de mi circulación sanguínea.  Los metió en un costal y los lanzó  en el abismo de lo inservible. El cínico no tarda en pedirme el rescate; no sabe, el muy ingenuo, que conozco el artilugio para que siga acosándome hasta julio y así, lograr que sus unos se conviertan en mis ceros.

1 comentario:

Alejandro dijo...

Y cuando llegue julio seguiré celebrándote.