Te conozco más de lo que puedes conocerte a ti mismo. Una vez te hablé de tu sentimientos, esos que tal vez negaste para no lastimarme o quizá, verdaderamente aún te eran desconocidos. Con el paso de los días has confirmado que eran ciertos. De nuevo, tenía razón y no me creiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario