domingo, 13 de julio de 2008

La acumulación

El Economista Políglota no imaginaría que su idea sobre "El Período de Acumulación" pudiera tener una interpretación tan torcida como la mía, y no precisamente por su manera de explicarla, porque él siempre encuentra la forma más elocuente para manifestar sus pensamientos, y el tono más sútil para hacerme imaginar que algunas irrealidades tan lejanas, pueden estar al alcance de mi mano.
Para él, que es un hombre inteligente, que dedica su tiempo a las estadísticas, a los números y a las objetividades monetarias, acumular es un sinónimo de previsión económica, un cálculo para que sus proyectos sean reales, así que el acopio no sólo está permitido sino es indispensable; para mí, que soy una empedernida de la acumulación, haber concluido esto último fue la justificación perfecta para mi afanoso almacenamiento de cosas inservibles de las que me rehuso a desprenderme, como las fotos de mi salón de kinder donde aparece mi compañerito del que me enamoré, -un niño callado que aún no puedo sacarme de la cabeza, dicho sea de paso- o las copias del curso de Shybia que juro volveré a leer para ver si ahora sí las entiendo, o un colchón viejo, usado por los albañiles que construyeron la casa nueva, que se quedó por ahí algunos meses después de que ellos se fueron porque mi conciencia ecológica no me dictaba dónde tirarlo. Así que agradezco profundamente a mi querido Economista Políglota que con su idea me haya evitado el sufrimiento de tirar algunas de las cajas llenas de triquitos que ya no tienen cabida ni en mi casa ni en mi vida, y que su presencia sólo me confirma que no puedo evitar anclarme en el tiempo y sobre todo, que soy una fuerte candidata para padecer el Síndrome de Diógenes en un futuro.

No hay comentarios: